Nos espera un otoño calentito… y un invierno aún peor

La situación en esta empresa continúa deteriorándose a marchas forzadas.
A día de hoy, entre los testimonios que nos ofrecen en los centros de trabajo de la empresa y nuestras propias experiencias en los mismos, podemos constatar que esta empresa no es la misma de antes, cuando todas las personas que trabajábamos en la misma formábamos una pequeña familia.

Ya no se trabaja de la misma forma que antíguamente, cuando no importaba el volumen de trabajo que hubiera, pues nos ayudábamos entre nosotros para sacarlo adelante y siempre podíamos contar con la Dirección para que nos proporcionase los medios necesarios para poder hacerlo.
El ambiente interno en la empresa era inmejorable, tanto dentro de las plantillas de los centros de trabajo como con la Dirección.
Incluso las relaciones entre el Comité de empresa y la Dirección eran conciliadoras y productivas.

Esta pequeña familia se componía de veteranos que dedicaron la mayor parte de sus vidas a la empresa (en algunos casos empezando a trabajar con 16 años) y aprendices que entraban en la empresa con la ilusión y el orgullo que da trabajar en una gran empresa.
Éstas eran las señas de identidad que diferenciaban a esta Pastelería del resto de Pastelerías madrileñas.

Todo eso se ha perdido. Y se ha perdido porque la familia se ha deshecho.
Y no sólo porque la Dirección ha ido deshaciéndose progresivamente de los trabajadores antiguos (y de sus más de 30 años de experiencia) desde que entró en vigor la reforma laboral, sino porque el trato hacia las personas que permanecen en la empresa y hacia las que se incorporan de nuevas es completamente dictatorial, exigiendo un rendimiento desmesurado, reduciendo el número de trabajadores de los centros de trabajo y aumentando las responsabilidades de cada trabajador sin dar ninguna formación.
Eso sí, a quien no cumpla los objetivos marcados (por irracionales que sean) se le sanciona, se le suspende de empleo y sueldo y, lo que es peor, se le avasalla y se le intimida, amenazándole constantemente con el despido.

En lo que va de año, en esta empresa se han despedido a más de 30 personas, alegando causas económicas en más de la mitad de ellos.
Además, muchos de los despedidos han sido trabajadores con muchos años en la empresa, que hasta la reforma laboral eran perfectamente válidos y después de la misma se les ha dado la patada y se les ha puesto en la calle sin aviso previo y con unas miseras indemnizaciones.

A los trabajadores que quedan en Mallorca se les exige trabajo, trabajo y más trabajo.
La forma que tiene la Dirección de premiar esta dedicación, además de llevar 3 años con los salarios congelados, es imponer turnos dobles, suprimir libranzas y modificar los turnos y horarios de trabajo.
El último “premio” que han inventado es la obligación de desayunar en la calle o en los vestuarios, teniendo que comer los bollos del día anterior, los caducados o los que se hayan estropeado durante la cocción.
Incluso se obliga a traer de casa los vasos o tazas que quieran utilizarse para desayunar, pues se ha prohibido el uso de la vajilla de la empresa para los trabajadores.

La única forma de detener todas las prácticas abusivas que se llevan a cabo en los centros de trabajo es denunciarlas ante la Inspección de Trabajo, lo que nos hemos visto obligados a hacer tras ignorar la empresa nuestras múltiples reclamaciones.
Actualmente estamos a la espera de recibir las resoluciones de la Inspección de Trabajo.

Nadie ignora que el futuro de nuestro sector laboral no es bueno.
En la negociación del nuevo Convenio Colectivo del sector, la patronal quiere aprovechar esta situación para imponer sus intereses y reducir aún más los pocos derechos que nos quedan a los trabajadores.
Ante este panorama, la única opción que nos queda son las movilizaciones y la huelga, que es (de momento) el último recurso del trabajador ante las agresiones de los patrones.
Deseamos que no sea necesario acudir a estos recursos drásticos, pero os informamos que, en caso de vernos obligados a utilizarlos, la única forma de que funcionen será la participación masiva de todos y todas.

Esperamos, en caso necesario, poder contar con vosotros y vosotras de la misma forma en que vosotros y vosotras habéis podido y siempre podréis contar con este Comité de empresa.

6 Respuestas a “Nos espera un otoño calentito… y un invierno aún peor

  1. Buenas,

    Otro post más, otra queja más pero nada de nada. No hay cambios.

    Primero dejar claro, que los servicios que ofrece la empresa en cuestión son de una altisima calidad. No solamente su atención, destinada a un cliente “muy señorial y esquisito” también en la gran cantidad de productos que oferce siempre en un estado excelente y con una presentación impecable. Supongo que el éxito de una buena empresa está ligada a esos dos factores, un producto ofertado de altisima calidad, un cliente de clase alta que no le “pique” el bolsillo, y lo más importante, el tercer factor y lo que olvida el sr. Moreno, el bienestar de sus trabajadores.

    Esta todo riquísimo no cabe duda, ante todo honestidad.

    No quiero meterme en cuestiones de precios porque no es el tema a tratar, pero si algo tengo que decir y no ha quedado claro, no es el tipo de pastelería destinado a mí (clase obrera). Una lástima!, que por una magdalena (con nombre rarísimo) tuve que estar en allunas todo aquel día.

    A lo que voy. Conozco de primera mano la última norma establecida en la empresa. Solamente se podrá comer los productos sobrantes del día anterior y tener que ir a comer a otro establecimiento. No se podrá utilizar cubertería que no sea la propia. Y todo esto, con posibles amonestaciones en caso de no cumplirse. Vamos, lo que exponéis ahí arriba.
    Para mí, son vergonzosas, me rio por no aplaudirle la oreja al que ha impuesto estas normas. Normas abusivas e incomprensibles. Por una simple razón, el trato que ya reciben los empleados no es para exigir encima ese tipo de condiciones(ni ninguna más).

    Vuelvo a recalcar lo de impuestas, porque en ningún momento se razona ni esta abierto a debate. La cumples o ya sabes donde está la puerta. Como diría mi abuelo y lamento la expresión. Encima de puta!, apalea!. Yo cobro un pastazo y vosotros os dejais la piel por una mierda.

    Entonces, llegados a este punto. Me pregunto, ¿hasta dónde va a llegar?.
    Lo lógico, que una empresa que se rige por el miedo, esté destinada al fracaso y lo único que están haciendo los “listillos” además de conservar sus comprensivos salarios, digo comprensivos con la mayor ironía del mundo es retrasar lo inevitable, recortando gastos por donde pueden.
    No se puede llevar una empresa, una gran empresa, con más de 1000 empleados no solo descontentos sino exclavizados.
    Puede que la palabra sea un poco fuerte en los tiempos que estemos.
    Pero una persona que trabaja 12 horas diarias más de 50 horas semanales donde en su contrato está establecido 35/40 horas (rozando el abuso), donde no se pagan estas horas extras ni se devuelve con días libres. Es decir, que se hacen por el amor al arte. Que se trabaja un domingo por el amor al arte. Que si cierra el establecimiento se decuenten las horas del salario.Que el descanso para comer también se descuente de la jornada, es decir, 11 horas y media. Que no se permita cojer comida, ni para almorzar aún trabajando 12 horas. Que no puedan utiliza un vaso de agua del propio establecimiento. Que no puedas ver a tu pareja porque tu trabajo es tu vida.Que no puedas pasar un domingo con tu hija porque ese domingo trabajas, gratís, porque no hay personal suficiente. Eso es esclavizar. Porque además ni siquiera puedes quejarte. NI siquiera puedes expresar tu opinión, tu punto de vista. Un derecho tan básico como es la libre expresión, un chiste. Pues, eso es lo que hay. No puedes oponerte al opresor. ¿Qué ocurre? Llegas a casa desbordado, estresado, colérico, esclavizado, desmotivado, desilusionado y cansado, muy cansado. Tu único consuelo es el apoyo de los más cercanos que NO pueden ayudarte porque ellos están en situaciones parecidas. Y esa ayuda no es otra que compadeciendote, consolarte con al menos tengo un trabajo.
    Basta ya! esa forma tan pobre de consolarnos.Basta ya esa mentalidad, conformista. Ya sabemos que hay gente en peores situaciones, desempleadas. Ya sabemos que hay gente que no tienen hogar, que hay niños que mueren de hambre. Pero eso, nos va ayudar, eso va hacer que bajemos los brazos, que apreciemos el trato que recibimos y aguantemos. Yo creo que no es razón para NO reclamar nuestros derechos aunque existan millones de personas que tengan aún menos derechos que nosotros.
    No importa mientras vivamos con miedo.
    Imagino un día, en que no temamos alzar la voz para reclamar nuestros derechos. y a la expresión, ¡Esto es lo que hay!, responder con un claro
    ¡Pues que te jodan!.
    Un saludo para los que reivindican lo que consideran justo. Muy util la web.

    • Hola Promateo:

      Como habrás podido comprobar si sigues el blog, no solemos hacer comentarios sobre la calidad de los productos que se ofrecen en la empresa.
      Sin embargo, es obvio que las cosas han cambiado en todos los aspectos, y si los medios y el personal han sido reducidos drásticamente, la calidad de los productos tiene que resentirse por obligación.

      Está claro que la clientela a la que se dirige este producto, que tú defines como “muy señorial y exquisita”, no opina igual que tú, pues la afluencia de público ha disminuido muchísimo en los últimos años.

      Quizá la solución sea redirigir la empresa hacia otros sectores con menos poder adquisitivo pero que sí aprecien la calidad que se ofrece actualmente.
      Lo difícil será hacérselo entender a la Dirección.

      De cualquier manera, agradecemos mucho tu apoyo y tu participación.

  2. He sido trabajador de esta empresa durante casi 17 años y hace ya más de un año que dejé de serlo.
    Habrá a quien le sorprenda y quien no se lo crea, pero no guardo ningún rencor hacia la empresa. Más bien al contrario. Mis recuerdos de esa etapa de mi vida son en su mayoría muy agradables.
    Lo que sí siento es lástima por el estado actual de la empresa y la situación que tienen que soportar quienes siguen trabajando en ella.

    Cuando empecé conocí gente de todo tipo, pero lo que me llamó la atención fue la naturalidad con la que los veteranos transmitían sus conocimientos a los que acabábamos de llegar. El modo en que te hacían sentirte integrado y que formabas parte del equipo.

    Lo que más recuerdo es el buen rollo. La camaradería que había en cada sección y (aunque en menor medida) entre las distintas secciones.
    Y recuerdo la rapidez y facilidad con la que podías hacer amigos, tanto en la tienda como en el taller, fueras del departamento o de la sección que fueras.
    Con algunas de aquellas personas sigo manteniendo la amistad.

    Recuerdo también la especialización que había en cada departamento.
    Recuerdo el dominio de los conocimientos propios de su profesión que tenían todos y cada uno de los profesionales que trabajaban en la empresa.
    Recuerdo con qué seguridad te aclaraban las dudas que pudieran surgirte en el desempeño de tu trabajo y cómo te ayudaban a dar un buen servicio al cliente.

    Recuerdo incluso cuando, a los pocos días de entrar en la empresa, Manolo Moreno padre me sacó de la sección con la tienda llena de clientes y, sin ninguna tensión y sin ninguna prisa, me pasó el brazo sobre los hombros para darme indicaciones sobre la forma en la que debía comportarse un trabajador en esta empresa.
    Recuerdo cuando él personalmente se ocupó de enseñarme a preparar las empanadas para la venta y a colocarlas en los expositores.
    Recuerdo cuando nos preguntaba si teníamos de todo y recuerdo que nos escuchaba si alguna vez le decíamos que no y se ocupaba de que nos llegara enseguida lo que le pedíamos.
    Recuerdo que nos conocía a la mayoría de sus empleados por el nombre y que siempre lo utilizaba cuando se dirigía a nosotros.
    Y todo esto sin levantar la voz, sin una sola mala cara, con un tono de voz instructivo, casi agradable, que te hacía simpatizar con él.

    Sé que no soy el único que recuerda cosas como éstas, pero parece que quien más debería recordarlo es quien menos lo hace.
    Parece que la actual Dirección ha olvidado que el nombre y la categoría que llegó a alcanzar esta empresa se deben al trabajo, esfuerzo y compromiso de quienes trabajaron en ella para hacerla crecer.
    Incluso parecen haber olvidado cómo se saluda.

    Sin embargo, resulta imposible ignorar que el declive de esta empresa se inició cuando se produjo el relevo natural en la Dirección, cuando quienes contribuyeron, con esfuerzo, interés y colaboración, al engrandecimiento de esta empresa, cedieron el paso a quienes desde entonces la han ido hundiendo, que ahora no encuentran la forma de mantenerla a flote y que pagan su propia incapacidad con sus subordinados.

    Por supuesto, lo fácil es echarle la culpa de todo a la crisis y aprovecharla para asustar a la plantilla, amenazando con quitarles su empleo a quienes lo necesitan para sacar adelante a sus familias y así poder tenerlos sometidos.
    Lo que no es fácil es aceptar que todo lo que hacen los subordinados se critique sin piedad y en muchas ocasiones sin razón y que cuando los que mandan se equivocan se nieguen en redondo a reconocerlo, incluso aunque el resultado sea perjudicial para la empresa.
    Resulta lamentable escuchar a las nuevas generaciones que se supone heredarán la empresa alardear de lo malos que son con sus subordinados.

    He tenido la suerte de vivir una etapa en esta empresa en la que se podía trabajar con dignidad, en la que no se sufría por tener que ir al trabajo todos los días y en la que podías decir con orgullo el nombre de tu empresa.
    Actualmente pertenecer a esta empresa no es razón para estar orgulloso, son muchas las personas que preferirían no tener que acudir cada día a trabajar en esta empresa y de la dignidad no queda ni rastro.
    Espero que la Dirección de la empresa se dé cuenta de esto cuanto antes y deseo lo mejor para todas las personas que siguen luchando para mantener sus puestos de trabajo y sacar adelante esta empresa.

    Mucho ánimo para todos y todas.

    Para Promateo:
    Tenías que haber probado los productos Mallorca cuando se elaboraban por trabajadores especializados con formación adecuada y con los medios apropiados.
    Y que haber visto las tiendas tan repletas de clientes que no se podía circular por ellas.
    Y las vitrinas siempre llenas de género fresco, que se renovaba constantemente, tantas veces como fuera necesario.

    Quizá no lo creas, pero Mallorca es una levísima sombra de lo que fue.

  3. Ya no pertenezco a mallorca he trabajado 23 años y de repente a partir de marzo ir a trabajar se convirtio en un infierno.
    Me cambiaron de tienda de un dia para otro como suelen hacer ellos casi siempre,y cuando llegue alli lo primero que me encontre fue con una jefa de seccion dictatorial y sin ningun criterio de trabajo,las compañeras que estaban alli no habian librado la semana anterior no las dejaba ir a desayunar y hasta para ir al baño ponia pegas. Ella era la que decidia nuestro turnos de trbajo y no un cuadrante como en todas las tiendas.nada mas llegar a mi me puso ha hacer la semana de tarde aunque no me tocara porque ella lo quiso asi.
    Al margen de la modificacion del lugar y horario de trabajo la empresa,me comunico ademas de un cambio en mis funciones oblogandome a prestar servicios en horno y cocina sin darme ninguna formacion ni supervision del modo en que deba ejecutar mis nuevas funciones.
    Por no formaros a mi ni a mis compañeras sufrmos quemaduras y amonestaciones al no realizar bien el trabajo.
    La empresa decidio prescindir de mi compañera de la limpieza y nos comunico que lo debiamos hacer nosotras limpieza de tienda y baños publicos ,yo considero esto un riesgo potencial de intoxicaciones alimentarias ya que tengo que limpiar el retrete y luego ir a hacer medias noches de serrano por ejemplo.
    Todo eso y muchas mas cosas como lo del el desayuno caducado o duro no poder salir por la puerta de siempre y hacerlo por la tienda para que vean que no te llevas nada estar continuamente amenazada con que te van a amonestar buscando al encargado para que revise si as dejado bien tu seccion para poder irte hicieron qu enfermara y solicite a la empresa que todas las modificaciones de mi categoria profesional me las diera por escrito.
    Me dio por escrito mi carta de despido alegando despido objetivo por causas economicas.Ya te digo asi no hay quien viva.

    • Gracias por tu participación.

      Tu caso es una prueba más de la desconcertante política laboral de esta empresa.
      A este paso, terminarán renovando la plantilla por completo, deshaciéndose de todas las personas que conocen la empresa, el género y a los clientes, para conseguir una plantilla que, aunque no sepa hacer su trabajo, sea sumisa y acepte cualquier orden que se les de, por poco sentido que tengan.

      Al menos tienes la satisfacción de ser una profesional y de haber sido fiel a tus principios.
      Además, no cabe duda que la dirección te echará de menos cuando se despierten y vean la situación real y las consecuencias reales de sus decisiones.

      Un abrazo.

  4. Desde aqui quiero mandar saludos al comite de empresa,puesto que soy una persona que fui despedida injustamente como tantas otras y ellos estuvieron a mi lado en todo momento.GRACIAS.Como poneis en vuestro comentario sobre el otoño calentito os puedo decir que es verdad ,que esto no es lo que fue y asi me lo comento alguien muy apegado a mi: – volvi a la tienda a la que hacia tanto tiempo que no me habia pasado por alli,puesto que hace ya muchisimos años, yo trabaje para aspama,pero los tiempos han cambiado mucho,me imagino que sera por la direccion de la empresa puesto que yo en aquellos años por negarme ha realizar un trabajo no fui despedido fulminantemente como hacen ahora ,sino que tuve que aguantar un calvario de puteos constantes ,hasta que llego el momento en que me tuve que ir,eso si deje tras de mi mucho compañerismo y muy buenos amigos que todavia tengo trato con ellos,ese era el ambiente que se respiraba en las tiendas,que mientras nos hinchabamos de hacer horas,que se hacian con alegria sus dirigentes se hinchaban a ganar dinero y mas o menos todo se llevaba bien,pero cual ha sido mi sorpresa al entrar en la tienda donde trabaje,el ambiente es de lo peor, puesto que la gente que ya lleva sus años trabajando estan demacrados,no se si sera porque saben que hagan lo que hagan los van a despedir o sera porque les asfixian a trabajar y encima no les quieren pagar las horas y desde aqui os quiero mandar un consejito; se trabaja para ganar dinero no para que otros se hagan mas ricos ,Para no alargarme mucho os quiero decir que la vida no se acaba en malllorca y que detras hay vida siempre que te acompañe la salud,suerte a todos los que trabajais alli porque la vais a necesitar,porque al paso que van no van a querer trabajadores sino esclavos,que tendreis que pagar vosotros por trabajar.Y TENED CUIDADO ESTAS NAVIDADES.

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